La cadena de cerros que limitan Santiago, por el norte actúan como barreras al paso de vientos predominantes del sur, lo que provoca turbulencias condicionando zonas de neblina en Renca y  Conchalí.

            Los vientos surestes  que impulsan el aire  contaminado de los sectores industriales de la zona sur, como son:  San Bernardo, Cerrillos, Maipú, entre otros.  Han constituido un factor  importante de solución ambiental, sin embargo  con la gran tarea de forestación de los Cerros de Renca, emprendida por el Municipio y con los colaboradores de toda la comunidad se espera que cerca de 250.000 arboles que se han plantado, constituyan un gran aporte de oxigeno para alegrar Santiago, con todo  lo que esto significa, para la descontaminación atmosférica.